He de reconocer, muy a mi pesar que os tengo un tanto abandonados.
Los quehaceres diarios ocupan la mayor parte de mi tiempo. Y las tristezas con las que tengo que luchar últimamente no me dan mucha tregua. Mi mente mariposea en mil sitios, pero no se centra en casi nada.
Mi aprendiz de inspiración, esa que me empujaba a escribir en el blog y me ayudaba a compartir con vosotros mis historias, se ha quedado aletargada, inmersa en un sueño sin fin, y según parece no quiere despertar.
En estos momentos no consigo tomar las riendas de mi vida. Yo que siempre me he me enorgullecido de poseer una voluntad de hierro, ahora carezco de ella. Me siento como si estuviese intentando jugar a algo cuyas reglas desconozco.Soy consciente de que toda pérdida conlleva un periodo de duelo, y como todo proceso natural requiere su tiempo. Cada día que amanece para mi es un reto, levantarme de la cama se ha convertido en una tortura en toda regla; pero aquí sigo luchando por seguir adelante y orgullosa de vencer mis pequeñas batallas personales.
Por si fuera poco, estoy teniendo serios problemas de conducta con uno de mis gatines. Algo totalmente normal considerando que los felinos son animales sumamente sensibles y captan cualquier cambio a su alrededor. Así que, se abre ante mi un nuevo frente de ataque, para el que sin duda no estoy preparada, y que entorpece y retrasa mi recuperación.
Me encanta el blog, entré en el para compartir mis viviencias, y a lo largo del tiempo que llevo aquí, he hecho algunos buenos amigos, a los que no me gustaría perder. Para vosotros abro hoy mi corazón, con la intención de que sepais entenderme y "esperar" mi vuelta
Me considero una persona fuerte, y sobre todo luchadora, y poco a poco la frecuencia de mis visitas irán aumentando, a la vez que mi participación en el blog; pero mientras tanto, recordaros (como ya he hecho en alguna otra ocasión) que sigo por aquí y pendiente de vosotros.
Os echo de menos....














