Querido Papá:
Sólo hace tres dÃas que nos dejaste y ya me parece una eternidad.
Te fuiste tan dignamente como habÃas vivido tu larga vida, dejando un vacÃo que nunca podré llenar.No te imaginas cuánto te echo de menos¡¡¡
Mi mente aún no ha asimilado que ya no estés, aunque sé que vivirás para siempre en mis recuerdos.No sólo me alimentaste y me vestiste.Te preocupaste de enseñarme a afrontar la vida; tuviste paciencia con mis errores y nunca los usaste en mi contra. Me tendiste tu brazo firme para apoyarme y hasta en los peores momentos tu amor de padre te mantuvo a mi lado.. Eras generoso y desinteresado, por eso no es extraño que tanta gente llore ahora tu pérdida.
En estos últimos años, en que la vida nos dio esa segunda oportunidad, te he querido más que nunca, y he valorado cada minuto junto a ti como si fuera el último. Siete años que has vivido sin una queja, a pesar de la enfermedad y el dolor.
Ahora por fin tu sufrimiento acabó. La muerte fue generosa y te llevó de su mano delicadamente, como tú sin duda merecÃas. Me queda el consuelo de haber compartido esos últimos momentos contigo y saber que te fuiste en paz.
Te quiero y siempre te querré...















07.02.08 @ 00:00