En estos dÃas en los que ando enredada con médicos, informes, papeleo y consultas no dejo de preguntarme para qué sirve la burocracia médica.
Por más que busco una explicación que justifique su existencia no encuentro ninguna razonable, además de machacar, cansar y desmoralizar a la gente.
A pesar de no sentirme en plenas facultades, y quizás por eso, estoy siendo mucho más paciente de lo habitual. Médicos que hacen a medias su trabajo, facultativos que se pasan la pelota, osea al paciente (en este caso yo) sin establecer un protocolo a seguir, historiales incompletos con informes desaparecidos de 4 años atrás. Poco importa que lleves 2 meses con un proceso doloroso, o que jures y perjures que has pasado una revisión hace poco y enseñes los resultados que misteriosamente no se han adjuntado a tu historial: ellos siempre tienen razón y si no se escudan en la odiosa "burocracia médica"
Ultimamente me estoy topando con médicos que más que seres humanos parecen ratas de consulta. Autómatas que sin mucho entusiasmo se dedican a ver un cierto número de pacientes al dÃa como quien marca las reses en el matadero. Son incapaces de mostrar un poco de humanidad, comprensión o tan siquiera sentido común, tan útil en numerosas ocasiones.
Veo que mi paciencia no me está llevando a ninguna parte, y quizás un cambio de táctica sea lo más conveniente para que de una vez por todas me tomen en serio.
Si me permitis un consejo, no os pongais malos. Cruzar los dedos para que no necesiteis de los servicios de estos llamados médicos que sin importarles vuestra dolencia os enviarán de consulta en consulta como si fuese un pasatiempo.
Quiero pensar que, en alguna de esas consultas que ultimamente estoy visitando encontraré un médico que sea responsable con su profesión y sepa desarrollar su labor como se espera de él. Porque no olvidemos que Seguridad Social somos todos...













