Ultimamente, resuenan en nuestros oidos nombres como estos:
Mari Luz Cortés. Así se llama la última niña que ha desaparecido, hace ya 5 largos días en Huelva. Ella desgraciadamente encabeza una lista maldita donde se pueden encontrar el nombre de otros niños que también han desaparecido en los últimos tiempos.
Emy Fitzpatrick, jovencita de 15 años de origen irlandes, desaparecida en Mijas desde el 1 de Enero.
Yéremi Várgas, que este año cumplirá 9, falta de su domicilio en Gran Canaria desde hace más de 10 meses.
Madeleine McCann desaparecida el 3 de Mayo en El Algarve, (Portugal). Tenía entonces 3 años, y ha sido uno de los casos que más repercusión mediática ha tenido sin duda.
Sara Morales sin noticias de su paradero desde el 30 de Julio. Tiene 14 años y desapareció en Las Palmas de Gran Canaria.
QUE ESTA PASANDO? No creo que nadie pueda encontrar una explicación razonable; ni siquiera una explicación para todas estas desapariciones, que no son más que unas pocas de esa larga lista de casos sin resolver.
Qué podemos esperar de una sociedad donde nuestros pequeños no están seguros?
Es que no somos capaces de vivir en sociedad, compartiendo valores y aceptando una serie de normas básicas de convivencia y moralidad?. Si este es el mundo que estamos haciendo para nuestros hijos, no quiero ni pensar el futuro que les espera.
Os aseguro que muchas veces me avergüenzo de pertenecer a la raza humana, la mal definida inteligente y dominante sobre el resto de pobladores de la tierra.
Quiero pensar que los individuos (por llamarles algo educado) que son capaces de estos actos son los mínimos y que sin duda alguna enfermedad mental debe mal dirigirles para no respetar a un ser tan indefenso como es un niño.
No puedo, ni quiero ponerme en el lugar de sus familiares. Algo así debe destrozarte la vida, hundirte en una desesperación profunda. Al ya sufrimiento de la desaparición, se une en muchos casos la falta de noticias, de un desenlace, sea el que sea.... Es una cruel incertidumbre que aún se hace más difícil de llevar.
Desde aquí mi granito de arena para que todos esos pequeños vuelvan a sus hogares con sus familias, de donde nunca debieron salir.
Por favor dejadles que tenga su oportunidad. Que crezcan y se enamoren. Que vivan sus problemas y aprendan de ellos. Que se conviertan en hombres y mujeres de bien. Por favor devolvedles la libertad que les habeis arrebatado y permitidles ser dueños de su destino...













16.01.08 @ 23:35